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La moda también utiliza trucos sucios, Greenwashing en industria textil

Hasta ahora te he hablado del Greenwashing en diferentes industrias de manera general; y hoy es el día de contarte qué es lo que hacen las empresas de la moda entorno a este tema tan presente, a la vez que invisible.

Antes de empezar, me gustaría aclararte que la información que te comparto es información pre COVID-19. Al final del post he recopilado las diferentes noticias sobre la industria textil una vez iniciado este cambio radical de vida por el confinamiento y el cese de la actividad laboral. Las condiciones laborales en países como Bangladesh o China se han agravado; nada cambia de la noche a la mañana y menos un sector con una cadena de suministros tan grande. Como te digo, al final del post te comparto información más actualizada.

Muchas preguntas me vienen a la cabeza cuando me da por filosofar sobre la vida sostenible y el mundo en general:

  • ¿Podemos creernos los informes de sostenibilidad que algunas empresas dicen tener?
  • ¿ Cuál es el porcentaje de sostenibilidad que tiene la empresa en realidad?
  • ¿Puede ser sostenible una empresa con una gran producción y generando más ropa de la que se vende?

Greenwashing en la industria textil

Greenwashing en la industria de la modaDefinitivamente no es sostenible y muy difícilmente puede serlo si se sigue con ese modelo de negocio donde al año se lanzan hasta 24 nuevas colecciones. Las empresas textiles son totalmente conscientes de ello (y de muchas barbaridades más) pero nos quieren enseñar que empiezan a ser sostenibles … nada más lejos de la realidad. Sus campañas de marketing son tan potentes que nos engañan y nos hacen creer que si lo son.

En el sector de la moda hay falta de transparencia en general. Es una industria (tal y como está montada actualmente) que se realiza en países sin muchas leyes protectoras de los derechos humanos y que requiere de muchos proveedores, transportes e infinidad de personas; haciendo que sea a veces muy difícil saber de donde vienen ciertos productos o cómo han sido tratados.

Según estudios “las empresas se gastan más dinero en contar que tienen una línea de ropa más ecológica que en pagar a todos sus trabajadores/as”. Cada vez más marcas están lanzando colecciones más verdes; pero estas colecciones son un porcentaje muy pequeño en comparación al resto de su producción. Unas cuantas prendas al año no es suficiente para remediar el daño que están produciendo. Lo malo es que dejan un mensaje erróneo a la persona consumidora que, a nivel inconsciente, se cree que la marca que compra está haciendo algo de verdad por el medio ambiente.

Lo que hacen las marcas de moda para parecer más ecológicas.

1- Zara fijó una promesa demasiado cercana: pretendía utilizar tejidos 100% sostenibles para 2025. Todas y todos sabemos que, incluso en la era pre COVID, esto era bastante improbable que sucediera. Recuerda que con producciones tan, tan grandes y rápidas es imposible que pueda existir la sostenibilidad. Hay estudios que dicen que en 2015 esta empresa generó 16.030 toneladas de residuos textiles. Para que te hagas una idea más real de lo que son las 16.030 toneladas, te doy unas comparaciones:

Elefante africano: 9 toneladas.
Hipopótamo: 3.5 toneladas
Submarino U505: 700 toneladas
Torre Eiffel 10.000 toneladas
Torre de Pisa: 14.000 toneladas

2 – H&M tiene en su página web un espacio dedicado a la “sostenibilidad del producto”; allí ofrece algo de transparencia dando el nombre de las empresas y fábricas implicadas en la producción de sus prendas. También explica las diferencias entre los materiales utilizados e invita a sus clientes a que reciclen la ropa.

Parece que tienen cierta voluntad de cambio aunque a pesar de los pesares sigue estando presente, de forma masiva, en países en los que la mano de obra es barata.

Además, las líneas que sacan más sostenibles se siguen produciendo en cantidades enormes que no se acaban de comercializar todas porque tienen taras o son excedentes; así que lo que sobra acaba quemado con la consiguiente contaminación atmosférica.

3 – Mango sacó una colección llamada “Committed” en el que prometían cuidar el medio ambiente y usar tejidos ecológicos. Esta marca suele utilizar certificados no muy fiables para las asociaciones de moda sostenible. También perseguía el objetivo de conseguir que el 50% del algodón que utiliza fuera sostenible en 2022.

Fashion Transparency Index

Greenwashing en la industria de la moda - Fashion Transparency Index
Fashion Transparency Index

Esta tabla es una iniciativa de Fashion Revolution. Es una forma de incentivar y empujar a las principales marcas a ser más transparentes en sus políticas, prácticas y cadena de suministro. Se muestra quién revela mayor cantidad de información. También podemos apreciar de una manera muy visual cuál es el porcentaje de transparencia de otras marcas. En la tabla verás como Mango es/era una de las marcas menos transparentes que hay, al menos al inicio del 2020.

Recordemos que transparencia no es igual a sostenibilidad. El que las empresas compartan su información no significa que estén actuando de manera sostenible y ética, aunque es un pequeño primer paso. Sin transparencia no podemos ver ni proteger a las personas más vulnerables y al planeta; la falta de transparencia cuesta vidas, así de claro.

Te invito a que mires bien la tabla y la compartas, de esta forma podemos ejercer nuestro derecho a obtener más información. 

Esta es la información actualizada de las prácticas en la industria textil durante la pandemia:

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En Marzo, a medida que el mundo se apagaba, también lo hacían las frágiles cadenas de suministro de la moda. Las ventas cayeron en picada con todo lo que eso conlleva en una industria con tantoxs intermediarixs y fabricación en países con pocas regulaciones.

H&M (que la menciono un poco más arriba), frenó a principios de la pandemia su producción de ropa y se comprometió a pagar todos los pedidos terminados y en producción.

Esta marca estaba empezando a estar un poquito más cerca de conseguir el aprobado en la lista de lxs buenxs y malxs del Consorcio de los Derechos de lxs Trabajadorxs,; pero ahora lleva un punto negativo por sus prácticas durante el confinamiento. Este Consorcio ha creado un ‘rastreador COVID-19’ para poder tener más controlado el tema de los pagos a proveedores.

Levi Strauss, que se une a marcas como Topshop , C&A, Gap y Sears al no comprometerse a pagar en su totalidad todos los pedidos completados y en producción de Bangladesh; ya sea cancelando los pedidos directamente, negándose a pagar, exigiendo descuentos retroactivos o extendiendo significativamente las condiciones de pago. Un portavoz de Levi’s aseguró que “algunos horarios pueden necesitar ser ajustados debido a la crisis actual”, aunque el gigante de los vaqueros está “asumiendo toda la responsabilidad de todos los pedidos terminados, listos para enviar y en curso”.

También se ha comprometido a utilizar las materias primas que los proveedores ya han recibido para pedidos de productos en temporadas posteriores; en las que espera volver a centrarse a medida que las tiendas y los socios mayoristas se reabran y la demanda de los consumidores revive. Aunque la verdad, no hay más información sobre si esto se ha llevado a cabo o no.

Levi’s es una empresa grande y rentable que salió a bolsa con éxito, reportó un ingreso neto de casi ¡$395 millones en 2019! Vamos, que tiene la capacidad financiera para poder cumplir con sus obligaciones y a tiempo.

La industria textil y las marcas de moda post COVID-19

Hasta la fecha, las marcas y los minoristas han cancelado más de $ 3 mil millones en pedidos, el equivalente a 982 millones de prendas según la Asociación de Fabricantes y Exportadores de Ropa de Bangladesh.  Hay una estimación de $ 5 mil millones en pérdidas irrecuperables para el sector en el país; lo que pone en peligro los medios de vida de sus 4 millones de trabajadores.

Está claro que este diminuto virus ha hecho tambalear los cimientos del sistema y modo de vida actual. También sabemos que llevará su tiempo que el planeta se recomponga a nivel económico; ahora hace falta tener bien claros nuestros valores para encaminarnos hacia una economía más sostenible y circular.

¿Te animas a disfrutar de los beneficios de esta economía circular ?
¿Cómo crees que va a cambiar la industria de la moda?
¿Seguirás comprando a las mismas empresas que lo hacías antes de la pandemia?

Como reconcoer y evitar el Greenwashing - Dalua Reluce

¿Cómo reconocemos y evitamos el Greenwashing?

¿Y cómo se yo exactamente qué es Greenwashing y que no?
Fue lo primero que me vino a la mente después de aprender sobre esta tendencia tan fea.

Si aún no sabes qué es el Greenwashing te animo a que vayas al post anterior para saber más; y así poder entender mejor lo que hoy te voy a contar, que es bastante importante.

¿Cómo reconocemos el Greenwashing?

Aunque a veces es algo complicado hacerlo, hay algunas pautas que podemos seguir para que no nos tomen el pelo:

  • El verde es el más utilizado. Desconfía de los envases verdes o con imágenes de naturaleza. Míralos bien, lee la etiqueta y confirma si tiene alguna ecoetiqueta o certificado. Suelen engañarnos con fotos o diseño donde el verde se destaca mucho, un color totalmente asociado a la naturaleza y la ecología.
  • Hay veces que algunas marcas tienen uno o dos productos que han hecho teniendo en cuenta la sostenibilidad, pero eso no significa que la marca sea sostenible. Eso es lo que quieren que pienses para que sigas comprando otros productos suyos. Greenpeace evalúan a las marcas para ver cuales están haciendo un verdadero esfuerzo por la sostenibilidad.
  • Por otra parte, hay empresas que sí buscan ser sostenibles y están en ese camino, aunque aún no lo son al 100%. Recordemos que éste es un recorrido que a veces lleva su tiempo.
  • Infórmate, lee etiquetas, investiga en internet. Hay muchos foros y blogs donde poder recoger información.
  • Infórmate sobre las etiquetas/certificados adecuados para así poder reconocerlos; hay muchos, pero al menos quédate con los más importantes. He de reconocer que no soy experta en esto de los certificados orgánicos/ecológicos; aunque puedo investigar y escribir un post. Si te gustaría que lo hiciera, por favor déjame un comentario :).
  • Cuando existan frases tipo: 100% natural, ecológico, vegetal, artesanal, tradicional … desconfía. Nada que esté manufacturado a gran escala es 100% ecológico o natural. Ya con el envase mismo, ¡seguro se ha cometido algún atentado sostenible!
  • Haz tu compra con más calma y con más cabeza, así podrás escoger bien los productos que necesitas.

  • Anímate y haz preguntas a la compañía sobre algo en particular. Hazles saber que lxs consumidorxs nos preocupamos por lo que compramos.
  • Cuidado, porque a veces el empaque puede ser reciclado (que eso está muy bien) pero no es reciclable; o los ingredientes o componentes del producto no están en la misma sintonía sostenible.
  • Hay incoherencias que duelen. Muchos productos amigables con el planeta, ecológicos u orgánicos, vienen empaquetados con mucho plástico.
  • Confía en la Etiqueta Ecológica Europea y en los productos ECO-BIO y en sellos certificados como el Rainforest Alliance.
  • En el camino de la sostenibilidad, hay que tener la mente abierta y ser pacientes; si que hay empresas que están haciendo un cambio a mejor y eso lleva tiempo, esfuerzo y dinero.
  • Es importante no emitir un juicio de valor rápido, ni hacia un lado ni hacia el otro; primero busca información para poder hacer un veredicto.
  • No asumir que todo lo sostenible es mentira. Te recuerdo que hay muchas empresas y marcas que luchan por ser ecoamigables y sostenibles.
  • Seguro tienes amigxs o compañerxs que son especialistas en temas medioambientales. No le critiques, ni le juzgues… Está currándoselo para tener un mundo mejor y sobretodo, sabe de este tipo de cosas y puedes acudir a él o ella para cualquier duda ambiental.

Un último consejo.

Hay un buen documental que habla y critica sobre este fenómeno que se llama “La mentira verde” (2018) del director Werner Boote. Está protagonizado por el propio Werner Boote y por Kathrin Hartmann, una experta en greenwashing con varios libros publicados; No se vuelve más verde; Fin de la hora del cuento de hadas; y De la sobreexplotación controlada.

El documental enfrenta la posición de un consumidor con cierta conciencia ecológica, pero que no se cuestiona lo que las grandes empresas le dicen; así como la cruda realidad de las supuestas prácticas verdes de las grandes industrias.

Empresas que han jugado con el greenwashing

Para terminar, aquí te dejo algunos ejemplos de Greenwashing para que veas más claramente cómo algunas empresas hacen o hicieron para parecer ser más “sostenibles”:

  • McDonald’s ha sido acusada de greenwashingvarias veces, nos quieren hacer ver que sus materias primas son más sostenibles. La verdad es que sus productos necesitan muchos ingredientes que no nos dan a conocer y no se sabe de donde lo sacan. Esto por hacer una síntesis de todo porque está claro que es una incoherencia total.
  • Exxon Mobil (petrolera de EEUU) realizó una campaña de comunicación para dar a conocer su esfuerzo en la reducción de gases de efecto invernadero; aunque sus emisiones totales aumentaban rápidamente.
  • Coca-Cola lanzó en Argentina una campaña publicitaria de un nuevo producto “verde”: “Coca Cola life”, que se endulzaba con stevia en vez de con azúcar. A pesar de esto, la base de la bebida seguía siendo la misma: el jarabe de maíz, un elemento aditivo hecho con granos procedentes de un mercado agrotóxico y responsable de muchas enfermedades crónicas.
  • Herbal-Essences nos ha prometido una “experiencia verdaderamente orgánica”. Pero el laurilsulfato, el propilenglicol y otros compuestos que llevan sus productos no son tan orgánicos.
  • Los tampones de O.B que no tienen aplicador van presumiendo de ahorrar hasta un kilo de residuos por mujer al año. Ahora sólo les falta darnos a conocer la cantidad de herbicidas, insecticidas, fungicidas, fertilizantes y otros tantos químicos que utilizan para producir el algodón. Además del daño que causan a las mujeres es mucho mayor de lo que se piensa (¡pásate a la copa menstrual!)

¡Si hay empresas que son sostenibles!

Ahora si y para acabar con mejor sabor de boca, también hay que decir que no todas las grandes empresas utilizan el Greenwashing.

Desde  WWF han publicado un documento con las 10 empresas que a su juicio han implantado verdaderas medidas sostenibles. Aunque está en Inglés te la dejo para que eches un vistazo si quieres. ¡Son a esas empresas a las que hay que apoyar!

¿Te animas conmigo a ver cuáles son y apoyarlas?

¡Hasta la próxima!

¿Que es greenwashing? - Dalua Reluce blog / What is greenwashing?

Greenwashing: cómo las empresas nos hacen creer que son verdes.

Hay veces que un post en Instagram se queda corto, incluso dos. Hay veces que el post de un blog se queda corto, incluso con dos … Es por eso que decidí escribir una serie de posts sobre Greenwashing.

Poder tener la información de lo que pasa actualmente y darte soluciones para evitarlo es muy importante. No se si te pasa igual, pero cuando empiezo a leer sobre un tema que me interesa, indago en él, lo mastico bien para integrarlo y que pase a formar parte de mi. En la sostenibilidad pasa lo mismo; no es un cambio que haces de la noche a la mañana. Son pequeños pasos que vas integrando en tu vida y que poco a poco te hacen ver todo de una manera diferente, sólo hay que desearlo y ponerse a la acción.

¡Así que allá vamos!

¿Qué es exactamente el greenwashing?

Te recuerdo que el Greenwashing se produce cuando las empresas cambian sus objetivos, productos y políticas para que se vean más amigables con el medio ambiente. Esto lo hacen por diversas razones, pero en especial para aumentar ventas. Se basa en hacernos creer que las empresas se han vuelto ecoamigables y que la responsabilidad de ser sostenibles está en lxs consumidorxs. Es un problema porque se oculta y se manipula información muy importante; en realidad su objetivo principal es vender más productos.

Quiero recordar que hay empresas que utilizan el Greenwashing sin darse cuenta; por ignorancia y poca información. Por contra, hay otras que lo utilizan sabiendo lo que están haciendo y para qué lo hacen. Ambas pueden llegar a confundir al consumidor o hacer afirmaciones exageradas.

¿Cómo lo utilizan las empresas?

Aquí te dejo 12 estrategias que utilizan las empresas para que un producto o empresa parezca ecológico y sostenible:

  1. Rebranding

    Cuando se cambia el nombre, logo, eslogan o lema se llama rebranding. Es algo totalmente lícito y normal; el problema viene cuando lo hacen para parecer respetuosas con el medio ambiente y ser sostenibles cuando en realidad no lo son. Cada vez se ve más verde en los productos y es que tenemos asociado este color a la naturaleza y la ecología. Las empresas lo saben y juegan con eso: cambiando el color del lago, por ejemplo, o añadiendo más imágenes “verdes” para provocar la compra.

  1. Exageraciones

    Cuando una empresa abulta los beneficios de su producto centrándose en un pequeño punto que engrandece; lo que hace es dejar de lado la otra información (que suele ser mucha) que no es nada beneficiosa con el medio ambiente. Por ejemplo, algunos productos hablan de que su embalaje es ecológico, pero no explican que el proceso de fabricación del producto tiene importantes impactos sociales y medioambientales.

  2. Presumiendo de más.

    En este caso se publicita un atributo al producto como si se tratase de una mejora ambiental voluntaria por parte de la empresa cuando realmente no es así. El caso más habitual es de los CFC (familia de gases que se utilizan en la industria de la refrigeración y de aerosoles que causan mucho daño ambiental). Muchas empresas presumen de no tener CFC cuando es algo obligatorio desde 1989; cuando se firmó el Protocolo de Montreal en el que se comprometieron a no utilizarlos.

  3. Maquillaje verde.

    Se utilizan palabras que el consumidor asocia a “sostenible” y el color verde. En 2004 la Comisión Europea aprobó un reglamento comunitario donde se dejaba claro que los términos eco, ecológico, biológico u orgánico y sus diminutivos solamente se podían utilizar para los productos procedentes de la agricultura ecológica. Aunque a menor escala, por desgracia se sigue haciendo.
    Un ejemplo claro es el de las toallitas húmedas. Algunas se publicitan como bio-toallitas o ecológicas porque están fabricadas con materiales procedentes de agricultura ecológica pero confunden porque la gente cree que pueden tirarlas por el W.C, y eso es un gran problema de gestión en depuradoras y un atentado al medio ambiente.

  4. Cifras de consumo.

    Muchas empresas manejan cifras para decir que su producto es más sostenible que los de la competencia. Pero lo hacen con técnicas que disfrazan la realidad, como la de no usar porcentajes; es decir hablan de cantidades, por ejemplo: “Hemos evitado la emisión de 3.300 kg de CO2 el año pasado” suena a mucho, verdad? En realidad en el global de la empresa eso representa un 0,3% de la emisión total de C02 de la firma. ¿A que ahora se ve distinto?

    Las empresas nos hacen pensar que cuidan el medio ambiente – Foto: Noah Busche Unsplash
  5. Falta de pruebas.

    Esto pasa cuando se utilizan argumentos que el consumidor o consumidora no puede comprobar a partir de la información que le dan. Normalmente, el etiquetado ofrece una información muy limitada sobre el seguimiento del producto (origen de las materias primas, por ejemplo); y sin embargo, los anunciantes aseguran cosas que ni siquiera podrían constatar las certificaciones más exigentes.

  6. Distracción.

    Lo que hacen es desviar la atención hacia lo que las empresas realmente quieren. Hacen anuncios con buenas imágenes e historias que atrapan para distraer a lxs clientes de leer la información real de los materiales y modo de fabricación que han utilizado. Esta información suele estar en la parte inferior con letra pequeña y con las afirmaciones más verdes en negrita.

  7. Datos complejos.

    Se utiliza información y vocabulario técnico que hace difícil su comprensión para la mayoría de los terrícolas; lo que hace que sea más difícil de verificar. Con hacer que suene ecológico les basta para atraparnos.

  8. Organismo inexistente y asociaciones favorecidas.

    Esto pasa cuando un producto dice que está avalado por algún organismo que no existe. Además, algunas empresas hacen donaciones a proyectos ambientales o sociales para parecer socialmente responsables y tener buena reputación. Movimientos estratégicos para encubrir las acciones perjudiciales que están realizando a puerta cerrada.

  9. Proyectos verdes

    Un buen ejemplo sería una petrolera que está haciendo un proyecto de limpieza del océano para proteger el medio ambiente después de un derrame de petróleo como hizo ExxonMobil. Se derramaron unos 10.8 millones de galones de petróleo crudo en el Prince William Sound, Alaska. Desde entonces, ExxonMobil ha gastado millones de dólares en un intento por recuperar la confianza del público. Estas iniciativas normalmente se toman después de que el gobierno les haya dado la alarma al cometer un delito ambiental.

  10. Hacer afirmaciones que no se puedan confirmar.

    Algunas afirmaciones verdes y sostenibles que hacen las empresas no pueden identificarse realmente, hay poca información disponible. En la mayoría de los casos, la información no se puede verificar científicamente, pero los especialistas en marketing la hacen parecer legítima.

  11. Temas urgentes.

    Cuando hay una conexión entre los productos y problemas urgentes que están afectando al mundo en este momento, como el cambio climático o el coronavirus.

Ahora ya sabes un poco más de cómo juegan algunas empresas con nosotrxs lxs consumidorxs. ¿Te pasa como a mi que después de leerlo quieres empezar a saber cómo actuar ante el Greenwashing?

En mi próximo post te doy ideas de cómo evitarlo.

¡Te espero! Gracias por estar ahí.