¿Que es greenwashing? - Dalua Reluce blog / What is greenwashing?

Greenwashing: cómo las empresas nos hacen creer que son verdes.

Hay veces que un post en Instagram se queda corto, incluso dos. Hay veces que el post de un blog se queda corto, incluso con dos … Es por eso que decidí escribir una serie de posts sobre Greenwashing.

Poder tener la información de lo que pasa actualmente y darte soluciones para evitarlo es muy importante. No se si te pasa igual, pero cuando empiezo a leer sobre un tema que me interesa, indago en él, lo mastico bien para integrarlo y que pase a formar parte de mi. En la sostenibilidad pasa lo mismo; no es un cambio que haces de la noche a la mañana. Son pequeños pasos que vas integrando en tu vida y que poco a poco te hacen ver todo de una manera diferente, sólo hay que desearlo y ponerse a la acción.

¡Así que allá vamos!

¿Qué es exactamente el greenwashing?

Te recuerdo que el Greenwashing se produce cuando las empresas cambian sus objetivos, productos y políticas para que se vean más amigables con el medio ambiente. Esto lo hacen por diversas razones, pero en especial para aumentar ventas. Se basa en hacernos creer que las empresas se han vuelto ecoamigables y que la responsabilidad de ser sostenibles está en lxs consumidorxs. Es un problema porque se oculta y se manipula información muy importante; en realidad su objetivo principal es vender más productos.

Quiero recordar que hay empresas que utilizan el Greenwashing sin darse cuenta; por ignorancia y poca información. Por contra, hay otras que lo utilizan sabiendo lo que están haciendo y para qué lo hacen. Ambas pueden llegar a confundir al consumidor o hacer afirmaciones exageradas.

¿Cómo lo utilizan las empresas?

Aquí te dejo 12 estrategias que utilizan las empresas para que un producto o empresa parezca ecológico y sostenible:

  1. Rebranding

    Cuando se cambia el nombre, logo, eslogan o lema se llama rebranding. Es algo totalmente lícito y normal; el problema viene cuando lo hacen para parecer respetuosas con el medio ambiente y ser sostenibles cuando en realidad no lo son. Cada vez se ve más verde en los productos y es que tenemos asociado este color a la naturaleza y la ecología. Las empresas lo saben y juegan con eso: cambiando el color del lago, por ejemplo, o añadiendo más imágenes “verdes” para provocar la compra.

  1. Exageraciones

    Cuando una empresa abulta los beneficios de su producto centrándose en un pequeño punto que engrandece; lo que hace es dejar de lado la otra información (que suele ser mucha) que no es nada beneficiosa con el medio ambiente. Por ejemplo, algunos productos hablan de que su embalaje es ecológico, pero no explican que el proceso de fabricación del producto tiene importantes impactos sociales y medioambientales.

  2. Presumiendo de más.

    En este caso se publicita un atributo al producto como si se tratase de una mejora ambiental voluntaria por parte de la empresa cuando realmente no es así. El caso más habitual es de los CFC (familia de gases que se utilizan en la industria de la refrigeración y de aerosoles que causan mucho daño ambiental). Muchas empresas presumen de no tener CFC cuando es algo obligatorio desde 1989; cuando se firmó el Protocolo de Montreal en el que se comprometieron a no utilizarlos.

  3. Maquillaje verde.

    Se utilizan palabras que el consumidor asocia a “sostenible” y el color verde. En 2004 la Comisión Europea aprobó un reglamento comunitario donde se dejaba claro que los términos eco, ecológico, biológico u orgánico y sus diminutivos solamente se podían utilizar para los productos procedentes de la agricultura ecológica. Aunque a menor escala, por desgracia se sigue haciendo.
    Un ejemplo claro es el de las toallitas húmedas. Algunas se publicitan como bio-toallitas o ecológicas porque están fabricadas con materiales procedentes de agricultura ecológica pero confunden porque la gente cree que pueden tirarlas por el W.C, y eso es un gran problema de gestión en depuradoras y un atentado al medio ambiente.

  4. Cifras de consumo.

    Muchas empresas manejan cifras para decir que su producto es más sostenible que los de la competencia. Pero lo hacen con técnicas que disfrazan la realidad, como la de no usar porcentajes; es decir hablan de cantidades, por ejemplo: “Hemos evitado la emisión de 3.300 kg de CO2 el año pasado” suena a mucho, verdad? En realidad en el global de la empresa eso representa un 0,3% de la emisión total de C02 de la firma. ¿A que ahora se ve distinto?

    Las empresas nos hacen pensar que cuidan el medio ambiente – Foto: Noah Busche Unsplash
  5. Falta de pruebas.

    Esto pasa cuando se utilizan argumentos que el consumidor o consumidora no puede comprobar a partir de la información que le dan. Normalmente, el etiquetado ofrece una información muy limitada sobre el seguimiento del producto (origen de las materias primas, por ejemplo); y sin embargo, los anunciantes aseguran cosas que ni siquiera podrían constatar las certificaciones más exigentes.

  6. Distracción.

    Lo que hacen es desviar la atención hacia lo que las empresas realmente quieren. Hacen anuncios con buenas imágenes e historias que atrapan para distraer a lxs clientes de leer la información real de los materiales y modo de fabricación que han utilizado. Esta información suele estar en la parte inferior con letra pequeña y con las afirmaciones más verdes en negrita.

  7. Datos complejos.

    Se utiliza información y vocabulario técnico que hace difícil su comprensión para la mayoría de los terrícolas; lo que hace que sea más difícil de verificar. Con hacer que suene ecológico les basta para atraparnos.

  8. Organismo inexistente y asociaciones favorecidas.

    Esto pasa cuando un producto dice que está avalado por algún organismo que no existe. Además, algunas empresas hacen donaciones a proyectos ambientales o sociales para parecer socialmente responsables y tener buena reputación. Movimientos estratégicos para encubrir las acciones perjudiciales que están realizando a puerta cerrada.

  9. Proyectos verdes

    Un buen ejemplo sería una petrolera que está haciendo un proyecto de limpieza del océano para proteger el medio ambiente después de un derrame de petróleo como hizo ExxonMobil. Se derramaron unos 10.8 millones de galones de petróleo crudo en el Prince William Sound, Alaska. Desde entonces, ExxonMobil ha gastado millones de dólares en un intento por recuperar la confianza del público. Estas iniciativas normalmente se toman después de que el gobierno les haya dado la alarma al cometer un delito ambiental.

  10. Hacer afirmaciones que no se puedan confirmar.

    Algunas afirmaciones verdes y sostenibles que hacen las empresas no pueden identificarse realmente, hay poca información disponible. En la mayoría de los casos, la información no se puede verificar científicamente, pero los especialistas en marketing la hacen parecer legítima.

  11. Temas urgentes.

    Cuando hay una conexión entre los productos y problemas urgentes que están afectando al mundo en este momento, como el cambio climático o el coronavirus.

Ahora ya sabes un poco más de cómo juegan algunas empresas con nosotrxs lxs consumidorxs. ¿Te pasa como a mi que después de leerlo quieres empezar a saber cómo actuar ante el Greenwashing?

En mi próximo post te doy ideas de cómo evitarlo.

¡Te espero! Gracias por estar ahí.

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